CUDS: Al extremo del movimiento LGBT / Reportaje de Revista G
Es la más joven, pequeña y confrontacional de las organizaciones que conforman el movimiento LGBT en nuestro país. Y, aunque a algunos les resulta un poco chocante, no podemos negar que su trabajo está logrando visibilidad y ha sacado ronchas en más de un homofóbico acérrimo. Así es la Coordinadora Universitaria por la Disidencia Sexual
Por Daniel Chang, gentileza de REVISTA G (www.revistag.cl)
«La CUDS nace porque, en los movimientos LGBT , faltaba gente que pensara», sentencia Jorge Díaz, militante de la Coordinadora Universitaria por la Disidencia Sexual (CUDS). Él es parte de este grupo de activistas, que dentro de sus estatutos tienen “homosexualizar a todo el país” o dejar que “Chile entero sepa que la hija de Bachelet es lesbiana”. La CUDS es así: ácida, crítica, agresiva, irónica y a veces hasta contradictoria. Pero este grupo de jóvenes lo saben, están consientes de su rebeldía y lejos de molestarse por ello, les gusta, y aun más, les encanta.
Nunca, desde su fundación el 5 de mayo del 2002, han superado los 10 miembros. Se consideran un grupo de elite y les parece aberrante el auto determinarse “gay”, porque es un concepto hétero-normativo y capitalista. Creen en las identidades desnaturalizadas, en la idea del devenir sexual como un continuo, donde finalmente se toma la idea de que uno no es hombre, sino que se está hombre bajo ciertas perspectivas, bajo ciertas circunstancias.
La Coordinadora Universitaria por la Diversidad Sexual, como se llamó en sus inicios, nació -irónicamente- en los patios de la Universidad Católica como una postura de resistencia política, de izquierda, marxista, frente a la problemática de los cuerpos No-heterosexuales. Pero rápidamente la imposibilidad de realizar asambleas, charlas o de comunicarse como coordinadora lo hizo trasladarse a la Universidad de Chile. “Donde hay un nicho mucho más abierto, donde existe un apoyo más sustancial y donde existe un interés por parte de los estudiantes hacia la temática de género. Ahí se empezó a establecer la Coordinadora como un nicho teórico, chileno, de lo Queer, lo abyecto, lo femenino”, señala Jorge
A partir de 2009, la CUDS se cambió el nombre y pasó de “Coordinadora Universitaria por la Diversidad Sexual” a “Coordinadora Universitaria por la Disidencia Sexual”, manteniéndose así la sigla original. Para ellos el término “diversidad” alude a un significado demasiado inofensivo y multiculturalista; por el contrario, el término “disidencia” denota un estado de cuestionamiento práctico y constante al sistema sexual imperante. De la misma forma, la noción de “disidencia sexual”, da cuenta de una política post-identitaria, en el sentido que lo que importa ya no es pertenecer a las “minorías sexuales” o identificarse con alguna identidad sexual (gay, lesbiana, bisexual, trans), sino el hecho de ubicarse políticamente desde un pensamiento crítico a la heteronormatividad.
Nerds, Culiados y engrupidos
Jorge y Tomás, los dos militantes de la coordinadora que pude contactar para este artículo, recuerdan la vez que recibieron un mail que los definió perfectamente como movimiento:
“Estábamos desarrollando una jornada de Terrorismo Sexual en la Universidad de Chile y nos llegó un correo que decía que éramos unos nerds, culiados y engrupidos. Esto nos pareció súper interesante porque si se puede definir la CUDS de alguna forma, podría ser esa. En general somos todos muy nerds, muy estudios. Culiados, porque somos culiados desde las dos perspectivas, culiados de verdad y culiados por el sistema también y engrupidos porque nos creemos el cuento, o sea nadie puede decir que hace Terrorismo Sexual en la Universidad y no ser engrupido (ríe)”.
Su mayor crítica a las organizaciones mainstream LGBT radica en una falta en la diversidad temática, para ellos antes no existía un grupo juvenil de LGBT y menos un grupo de pensamiento Queer, más filosófico, más reflexivo: “Se requería que la discusión teórica acerca de las problemáticas del poder y de las identidades sexuales naciera en la Academia pero a su vez se proyectara, saliera a la ciudad, al país”.
¿Y eso no pasa en las organizaciones actuales?
Claro, ocurre, pero son sus temáticas. Temáticas como el matrimonio homosexual, como la reivindicación de la no discriminación, que son puntos específicos de una agenda y se limitan a eso. Nosotros podemos hacer cambios pero no por la idea de la familia, porque nos parece una construcción burguesa demasiado estructurada dentro de un sistema capitalista. Entonces nosotros que no estamos a favor de la familia, no vamos a poder abogar por el matrimonio homosexual. Pero si, por ejemplo, hacer una visibilización como lo hicimos para la marcha del orgullo, donde nuestro lienzo decía “Gabriela mistral no era mujer”. No íbamos a poner uno que dijera “Gabriela mistral lesbiana para Chile”, sino “no era mujer” porque finalmente una mujer es mujer en relación a un hombre y en relación a un contrato en el cual está casada y cumple ciertas normas heterosexuales, y según esa teoría las lesbianas no son mujeres, porque no cumplen con ese contrato.
Pero no todo es teoría con la CUDS, para ellos es necesario aterrizar los fríos y planteamientos filosóficos para poder convivir con ellos diariamente: “Utilizamos los conceptos de Maricón o camiona, porque ahí se toca lo principal de la temática Queer, que es tomar el insulto y subertirlo. Yo tomo el insulto y lo subvierto, si alguien me dice maricón y me empapo de eso, ¿de qué otra forma el sistema puede ofenderme o discriminarme? Si yo ocupo lo que el propio sistema me dice que es lo aberrado o lo abyecto, si yo digo que soy maricón, la otra persona queda inmediatamente en estado de shock. No tiene como ofenderme, porque yo tomo la ofensa como arma de lucha”.
Esta agresividad frente al sistema es una de sus estrategias o un ”frente de activismo” como les gusta llamarlo. Además de esto, intervienen espacios dentro de las universidades o salen a la calle con performances rupturistas, grotescas, una especie de terapia de shock social.
“Ser de la CUDS igual es una estética fuerte, no es para asquientos. Tocamos temas importantes, hacemos performance en las cuales tenemos que disfrazarnos, por ejemplo”, agrega Jorge.
Una de las actividades que mayor popularidad les trajo fue cuando parodiaron la campaña de Zalaquet en las Elecciones Municipales pasadas. Utilizando los mismo colores de campaña, transformaron el slogan “Zalaquet, ganas por Santiago” a “Zalaqueer, ganas por el ano” y se instalaron en pleno centro de Santiago vestidos como niños “bien” a pregonar su diferencia. Para ellos el humor y la ironía son un arma potente en su lucha: “A través de un humor pensante, nos interesa que la teoría se materialice y una de las formas que hemos visto que ha sido efectiva es con la parodia. Al parodiar la imagen de Gabriela mistral o la figura de un político, mostramos cuan retrógrado o básico es el pensamiento en contra de los derechos de la minorías sexuales, todos sus argumentos se resumen en lo innatural y se estancan en ese argumento”.
Actualmente la Coordinadora acaba de terminar sus talleres de lectura filosófica, que son gratuitos y abiertos a todo el público. Están a punto de comenzar un nuevo taller de “Post pornografía”, que es una relectura de la pornografía tradicional, donde toman el porno y lo subvierten como un arma política. Eso además del taller de Drag King. Todas las actividades son anunciadas periódicamente en su página web: www.disidensiasexual.cl, donde puedes informarte de lo que está pasando con este grupo de jóvenes que no se queda quieto.










Que bello reportaje (lágrimas).
Muy bueno!!!
saludos, compañerxs,
Viva la CUDS, Viva el Pueblo, Vivan los maricones!!
Un saludo, compañerxs,
Muchas felicitaciones por el trabajo y por la teoría que se encuentran desarrollando más allá de los reconocimientos (o no) de una u otra organización o revista.
fantásticxs!!!
son 10 apenas? y tanto ruido hacen! jajaja
felicitaciones
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