Opinión »
Por estos días se ha generado una gran polémica en torno a la participación del personaje Tony Esbelt que encarna el humorista Mauricio Flores en el Festival de Viña del Mar, certamen que bien sabemos, es uno de los símbolos más representativos de la cultura popular chilena gestada en dictadura: modelos, artistas y animadores buscando sus quince minutos de fama, galas que intentan ser lo más cercano posible a Hollywood y un aparataje mediático tratando de ocultar los supuestos problemas reales y contingentes del país en lo que …





